Antecedentes sanitarios de Samastacus spinifrons en Chile y otros parastácidos en el mundo


Sanitary records of Samastacus spinifrons in Chile and other parastacids in the world


María Fernanda Barrera*

 

* Programa de Magister en Ciencias Veterinarias, Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias

Universidad de Chile

mfbarrerd@yahoo.com

ÍNDICE

Resumen. 1

Abstract 2

Introducción. 2

Antecedentes Generales. 3

Algunos aspectos de la anatomía de los cangrejos de río. 4

Mecanismos de defensa de los crustáceos ante las enfermedades. 5

Situación actual del estudio de las patologías en parastácidos chilenos. 6

ENFERMEDADES BACTERIANAS. 6

Infección entérica bacteriana. 7

Enfermedad bacteriana del caparazón (“Bacterial shell disease” o “Burn spot disease”) o  Enfermedad bacteriana quitinolítica. 7

Recubrimiento (o “Fouling”) cuticular bacteriano. 7

ENFERMEDADES PRODUCIDAS POR ORGANISMOS SIMILARES A RICKETTSIA. 8

ENFERMEDADES PRODUCIDAS POR HONGOS. 8

Plaga del hongo, aphamyciasis, afanomicosis, peste del cangrejo de río. 8

Infección por Fusarium.. 9

Infección fúngica de huevos de cangrejo de río. 9

Otras infecciones fúngicas. 9

ENFERMEDADES PRODUCIDAS POR VIRUS. 9

Virus de la necrosis pancreática Infecciosa (o “Infectious pancreatic necrosis virus”) (IPNV) 9

Virus del síndrome de la Mancha Blanca (o “White spot syndrome virus”) (WSSV) 10

Virus Baciliforme de Cherax quadricarinatus (o “Cherax quadricarinatus bacilliform virus”) (CqBV) 10

ENFERMEDADES PRODUCIDAS POR PARÁSITOS PROTISTAS. 10

Microsporidiosis, cola de algodón, albinos o camarón de porcelana. 10

ORGANISMOS EPIBIONTES DEL “FOULING”. 11

Conclusiones. 11

Referencias. 12

 

Resumen

En Chile la astacicultura es una actividad comercial que recién comienza, tanto a nivel de especies exóticas, como nativas. Chile tiene un gran potencial para el desarrollo de la astacicultura, ya que en nuestro país existen en forma silvestre cuatro especies de camarones de agua dulce posibles de cultivar. Una de éstas, y la con mayor potencial es el camarón de río del sur, Samastacus spinifrons. Esta especie puede convertirse en una innovadora y alternativa fuente de ingresos para los agricultores del sur de Chile. Sin embargo, aspectos referentes a su biología y manejo hasta hoy no se han clarificado y existe poca información disponible. Menos aún se tiene conocimiento acerca de posibles agentes patógenos que afecten a la especie. El objetivo de esta revisión es analizar los diversos agentes patógenos asociados a enfermedades y síndromes descritos para los parastácidos en el mundo, que pudieran afectar a las especies autóctonas o importadas de estos crustáceos en nuestro país, con el propósito de contribuir al conocimiento que se tiene en relación a estas especies.

 

Abstract                                                                                                                                             

The astaciculture is a commercial activity that is in recent establishment in Chile, at the level of exotic and native species. Chile has great potential for the development of crayfish culture, as in this country there are four native species possible to cultivate. One of this species is the “camarón de río del sur”, Samastacus spinifrons. This specie could become an innovative and alternative source of incomes for the farmers of southern Chile. Nevertheless, aspects of their biology and management have not been clarified yet, and only little information is available. Also, there is no knowledge about pathogens that can possible affect this specie. The aim of this review is to analyze the diverse pathogens of parastacids described in the world, associated to diseases and syndromes, that could affect the native and imported species of this crustaceans in Chile, with the purpose to contribute to the knowledge of this species. 

 

Palabras claves: Astacicultura, parastácidos, camarones de río, enfermedades.

Key words: Astaciculture, parastacids, crayfish, diseases.

 

Introducción

En el marco de los recursos hidrobiológicos se encuentra la astacicultura, esto es, el cultivo de cangrejos de río (mal llamados camarones de río). Esta rama de la acuicultura viene desarrollándose en Chile sólo hace unos pocos años con algunas especies de Parastácidos.

 

En los últimos años en nuestro país se ha intentado desarrollar el cultivo intensivo de las especies exóticas Cherax quadricarinatus y C. tenuimanus (Venegas, comunicación personal[1]). Chile tiene un gran potencial para el desarrollo de la astacicultura, ya que en nuestro país existen en forma silvestre cuatro especies de camarones de agua dulce posibles de cultivar. Una de éstas, y la con mayor potencial es el camarón de río del sur, Samastacus spinifrons (Rudolph, 2002). Esta especie puede convertirse en una innovadora y alternativa fuente de ingresos para los agricultores del sur de Chile. Actualmente las poblaciones de esta especie están siendo sometidas a explotación sin respetar vedas, hembras ovígeras, ni tallas mínimas de extracción (Rudolph, 2002). El cultivo de esta especie, implica el desarrollo de tecnologías adecuadas, ya que hasta hoy sólo se encuentra en fase experimental en el país.  Al respecto, Fundación Chile lleva en ejecución desde el año 2002 un proyecto FDI-CORFO, en el cual se pretenden sentar las bases para el desarrollo de esta actividad y fomentar su producción. Sin embargo, aspectos referentes a su biología y manejo hasta hoy no se han clarificado y existe poca información disponible. Menos aún se tiene conocimiento acerca de posibles agentes patógenos que afecten a la especie.

 

El conocimiento sobre potenciales agentes patógenos que pudieran afectar a las especies de cangrejos de río es importante para el desarrollo de la Astacicultura en nuestro país, ya que toda producción animal al tornarse semi-intensiva o intensiva, involucra significativos riesgos de introducir y/o diseminar enfermedades que afectan directamente la salud de los organismos cultivados e indirectamente a la biota local. Es así como surge la necesidad de generar conocimiento sobre el estado sanitario de la especie, qué patologías la pudieran afectar y cómo prevenirlas. El objetivo de esta revisión es analizar los diversos agentes patógenos asociados a enfermedades y síndromes descritos para otras especies de  parastácidos en el mundo y que pudieran afectar a las especies autóctonas o importadas de estos crustáceos en nuestro país, con el propósito de contribuir al conocimiento que se tiene en relación a estas especies en Chile.

 

Antecedentes Generales

La astacicultura, se ha desarrollado principalmente en España, Austria, Alemania, Australia, Nueva Zelanda y Estados Unidos (Wickins y Lee, 2002). El cultivo para consumo humano de los parastácidos del Hemisferio Sur se inició en Australia en 1980 (Rudolph, 2002). En Chile la astacicultura es una actividad comercial que recién comienza, tanto a nivel de especies exóticas, como nativas (Venegas, comunicación personal1).

 

Figura 1. Ejemplar macho adulto de Samastacus spinifrons.

 

El camarón de río del sur, Samastacus spinifrons, (Fig. 1) es un crustáceo decápodo, perteneciente al grupo de los “Freshwater Crayfish” o cangrejos de río. Éstos se agrupan en tres superfamilias: Nephropoidea, Astacoidea y Parastacoidea. Nephropoidea y Astacoidea se localizan en el Hemisferio Norte. La tercera superfamilia del Hemisferio Sur; Parastacoidea, incluye la única familia Parastacidae, con más de 180 especies descritas (Rudolph, 2002). Esta familia posee 14 géneros distribuidos en: Australia con nueve géneros, Sudamérica con tres géneros y un género endémico tanto en Madagascar como Nueva Zelanda (Crandall et al., 2000). Existen cuatro especies de parastácidos nativas de nuestro país: Parastacus pugnax, Parastacus nicoletti, Virilastacus araucanius y Samastacus spinifrons. Las especies de Parastacus y Virilastacus son excavadoras, mientras Samastacus habita ríos y lagos (Rudolph, 2002).

 

El primer intento de cultivo de especies exóticas de parastácidos, en nuestro país, lo realizó la Universidad Católica del Norte, mediante un proyecto FONDEF (2000), con la especie australiana Cherax tenuimanus. En la actualidad la explotación de Samastacus spinifrons en nuestro país se realiza principalmente mediante capturas desde el medio natural. El cultivo de esta especie se ha realizado en Chile como parte de diversos proyectos de investigación referentes a su biología y sistemas de cultivo (Alvarado, 1995), mientras su cultivo comercial comenzó a desarrollarse sólo hace pocos años.  Pese a esto, el conocimiento de su biología es muy escaso y circunscrito principalmente a aspectos descriptivos (Bocic et al., 1988).

 

De los antecedentes que se han recopilado hasta la fecha, cabe destacar que S. spinifrons presenta ventajas comparativas frente a otras especies chilenas de Parastácidos que hacen de ella la especie más atractiva para la acuicultura (Rudolph, 2002). En la literatura no existe ningún registro de muerte masiva de ejemplares, ni de enfermedades. Lo anterior sugiere que S. spinifrons se encontraría libre de ellas (Rudolph, 2002). Sin embargo, esto puede ser una subestimación, ya que no existen estudios al respecto, al mismo tiempo, existe un creciente interés en nuestro país por fomentar su cultivo.

 

Algunos aspectos de la anatomía de los cangrejos de río

El cuerpo de los cangrejos se considera formado por 19 segmentos, siendo portador cada uno de ellos de un par de apéndices. De estos segmentos, los trece primeros se encuentran fusionados formando el cefalotórax. El cefalotórax está dividido, en forma transversal por el surco cervical, que lo separa en dos porciones: cefálica y posterior (Fig. 2). La parte posterior se subdivide a su vez en tres cámaras: la cámara cardiaca en posición medial y dos regiones branquiales en posición lateral. El abdomen o cola está formado por seis segmentos articulados entre sí, que terminan en una escama impar: el telson, en el cual se abre el ano (Auverge, 1982).

 

 

 

 

 

 

Figura 2. Esquema de la anatomía externa de un cangrejo de río. Modificado de Holt, Rinehart, and Winston, Modern Biology, 2002.

 

Las porciones iniciales y terminales del tubo digestivo, así como el esófago y el largo intestino posterior son de origen ectodérmico.  Su naturaleza es la misma que la epidermis de la que procede el caparazón y por tanto, de idéntico comportamiento. A continuación del esófago se encuentra un gran estómago provisto de un aparato triturador con actividad secretora. El corto intestino medio se sitúa entre el estómago y el intestino posterior, prolongándose en su cara dorsal, por un pequeño ciego. Lateralmente desembocan los conductos secretores de dos glándulas digestivas que forman el hepatopáncreas (Fig. 3). El aparato circulatorio es de tipo lagunar. La hemolinfa que se oxigena a nivel de las branquias, se mantiene en movimiento por la actividad de un corazón en posición dorsal, suspendido dentro del seno pericárdico. El aparato excretor lo forman dos pares de glándulas o nefridios, cuya estructura histológica es casi idéntica al riñón de los mamíferos. La base del sistema nervioso está formada por una cadena nerviosa ventral.  Las gónadas de los dos sexos, son trilobuladas y se encuentran situadas entre el corazón y el tubo digestivo. Los orificios genitales se abren en la base del tercer par de pereiópodos en la hembra y en la base del quinto par en el macho (Auvergne, 1982).

Figura 3. Esquema de la anatomía interna de un cangrejo de río. Modificado de Holt, Rinehart, and Winston, Modern Biology, 2002.

 

Mecanismos de defensa de los crustáceos ante las enfermedades

Los invertebrados en general, y los crustáceos en particular, sólo poseen respuestas inmunes inespecíficas contra agentes infecciosos. Los crustáceos han desarrollado un complejo, eficiente y altamente desarrollado sistema inmune inespecífico, basado en hemocitos circulantes y en varias proteínas de defensa (Bachere, 2000). Gran participación tienen los hemocitos, con  la capacidad de montar respuestas fagocíticas, citotóxicas e inflamatorias (Wickins & Lee, 2002)

 

Los sistemas de defensa incluyen a la coagulación de la hemolinfa, melanización, aglutinación celular, mecanismos antimicrobianos, formación de especies reactivas del oxígeno, y mecanismos fagocíticos. Entre estos mecanismos, la coagulación de la hemolinfa y la melanización mediada por el sistema fenoloxidasa, además de la aglutinación celular, están directamente inducidos por sustancias extrañas, lo que resulta en el secuestro de los microorganismos invasores. Los invasores así inmovilizados son finalmente eliminados por las sustancias antimicrobianas liberadas por la mayoría de los diferentes tipos de hemocitos (Iwanaga & Kawabata, 1998). Estas defensas mediadas por células son normalmente activadas por proteínas específicas y moléculas de carbohidratos (lipopolisacáridos, peptidoglicanos, y glicanos) de la superficie de bacterias, hongos y agentes protozoarios, que son reconocidas por los hemocitos como diferentes y extrañas. Su habilidad para reconocer virus, sin embargo, es limitada, ya que muchos virus tienen moléculas superficiales similares a las de las células del hospedero (Wickins y Lee, 2002).

 

Situación actual del estudio de las patologías en parastácidos chilenos

En Chile no se han realizado hasta la fecha estudios sobre agentes patógenos que estén afectando a la especie S. spinifrons ni a otros parastácidos. Hay que hacer mención a la vasta etiología de infecciones presentes en crustáceos, tanto marinos como de agua dulce, así como también existen diversos reportes en la literatura científica internacional relativos a estos (Lightner, 1996; Edgerton y Owens, 1999; Edgerton et al. 2002; Holdich, 2002).

           

Dadas las diferencias fisiológicas entre los crustáceos y la gran mayoría de otras especies cultivadas, se ha restringido en alguna proporción los avances a nivel de diagnóstico de enfermedades, ya que muchas veces técnicas usadas en diagnósticos de rutina para otras especies no son aplicables a crustáceos. Es por esto que, hasta ahora el principal método y el de elección para el diagnóstico de enfermedades en los cangrejos de río es la microscopía, tanto óptica como electrónica (Lightner, 1996), mientras otras técnicas de diagnóstico sólo se han desarrollado para especies de camarones penaeidos cultivados a gran escala en otros países.

           

POTENCIALES ENFERMEDADES Y AGENTES PATÓGENOS QUE PUEDEN AFECTAR A Samastacus spinifrons.

La siguiente sinopsis describe las enfermedades más estudiadas que afectan a los cangrejos de río y sus manifestaciones macroscópicas e histopatológicas.

 

ENFERMEDADES BACTERIANAS

Bacteriemia asintomática o septicemia bacteriémica (Vibriosis)

Generalmente se considera a las bacterias como patógenos oportunistas en situaciones de estrés para los cangrejos de río (Saltarini, 2002). La bacteriemia es causada por especies de numerosos géneros, incluyendo gramnegativas (Acinetobacter, Aeromonas, Citrobacter, Flavobacterium, Pseudomonas y Vibrio) y grampositivas (Corynebacterium, Bacillus, Micrococcus, y Staphylococcus).  Los signos clínicos de bacteriemia en los cangrejos de río son inespecíficos y típicamente se limitan a letargia y parálisis inmediatamente previa a la muerte (Edgerton, 2004). La histopatología revela reacciones de defensa del hospedero en diferentes órganos. Entre estas reacciones se encuentran la formación de nódulos de encapsulación y depósito de melanina (Edgerton y Owens, 1999). Secciones histológicas muestran a la bacteria confinada a la hemolinfa, hemocitos fagocíticos y fagocitos fijos del hepatopáncreas (Edgerton et al., 2002).

 

Infección entérica bacteriana

Las bacterias son habitantes comunes del intestino de los camarones de río, sin embargo, en condiciones de estrés o en aquéllos infectados con cepas más virulentas, éstas pueden proliferar en el intestino anterior y medio y en los túbulos hepatopancreáticos, causando necrosis del epitelio. Las bacterias asociadas a infecciones entéricas incluyen a los géneros Citrobacter, Pseudomonas, Acinetobacter, Enterobacter y Alcaligenes. Las bacterias se asocian con una reacción hemocítica masiva en la cual los túbulos hepatopancreáticos son encapsulados con capas de hemocitos (Edgerton et al., 2002), mientras el epitelio necrótico cambia a un tipo cuboideo o escamoso (Edgerton y Owens, 1999).

 

Enfermedad bacteriana del caparazón (“Bacterial shell disease” o “Burn spot disease”) o  Enfermedad bacteriana quitinolítica

La enfermedad del caparazón se ha asociado tanto a hongos, como a bacterias. Se ha demostrado el rol de bacterias quitinolíticas como agentes iniciadores. La enfermedad bacteriana del caparazón es comúnmente asociada con factores estresores ambientales, como una mala calidad del agua, densidades altas y sustratos abrasivos. Las heridas en el exoesqueleto resultan en  la colonización por bacterias quitinoclásticas, que inducen la melanización y oscurecimiento en la cutícula (Holdich, 2002).  La enfermedad se caracteriza por la erosión progresiva del exoesqueleto, que puede ser fatal si se han erosionado grandes áreas de éste. Se asocian a esta enfermedad bacterias de los géneros Aeromonas, Pseudomonas y Citrobacter (Edgerton et al., 2002). Las especies fúngicas involucradas incluyen a Ramularia astaci, Cephalosporium leptodactyli y Didymaria cambari. Estos hongos quitinoclásticos se encuentran en los centros necróticos de las lesiones (Edgerton, 2004). Esta enfermedad puede ser reconocida por la presencia de ulceraciones que van de color pardo a negro, cuando aumenta la lesión, afectan algunas superficies del cuerpo y apéndices, y varían en tamaño (Ponce et al., 2005). Las lesiones presentan centros deprimidos y necróticos. El análisis histopatológico de las lesiones revela la presencia de hifas y/o bacterias en la cutícula (Edgerton et al., 2002).

 

Recubrimiento (o “Fouling”) cuticular bacteriano

Algunas bacterias filamentosas gramnegativas se adhieren ocasionalmente a la cutícula de las branquias, generalmente en conjunto con protozoos y metazoos (Holdich, 2002). Esta condición se asocia a una mala calidad del agua. Aunque es de poca significancia, si no se toman las medidas para mejorar la calidad del agua, las bacterias pueden proliferar e impedir el movimiento del agua dentro de la cavidad branquial, lo que puede llevar a hipoxia. La condición se asocia a bacterias del género Leucothrix. La observación microscópica al fresco de pleópodos o branquias revela los característicos filamentos bacterianos (Edgerton et al., 2002).

 

ENFERMEDADES PRODUCIDAS POR ORGANISMOS SIMILARES A RICKETTSIA.

Basado en el tropismo tisular se describen dos diferentes tipos de bacterias intracelulares, usualmente referidas como organismos similares a rickettsia (OSR), que infectan a los crustáceos decápodos. Un tipo infecta la mayoría de los órganos, mientras el otro presenta un tropismo por el tejido hepatopancreático (Holdich, 2002). Para la especie Cherax quadricarinatus infecciones sistémicas y hepatopancreáticas se han reportado tanto en Australia (Edgerton y Prior, 1999), como en Ecuador (Romero et al., 2000). La infección sistémica se caracterizó por un número inusual de individuos débiles, moribundos y muertos al momento de la cosecha (Romero y Jiménez, 2002). La observación histopatológica reveló microcolonias basofílicas gramnegativas de OSR en el citoplasma, infectando el tejido conectivo de todos los órganos y endotelio de vasos hemolínfáticos (Edgerton et al., 2002). Se observó una prominente hiperplasia e hipertrofia del endotelio y células intersticiales de todos los órganos, especialmente branquias. Las células infectadas incluyeron hemocitos en circulación y fagocitos fijos a los vasos hemolínfáticos terminales del hepatopáncreas. Fue frecuente la atrofia del hepatopáncreas y necrosis en distintos tejidos. La infección rickettsial hepatopancreática se restringe sólo al epitelio tubular de este órgano (Edgerton et al., 2002).

 

ENFERMEDADES PRODUCIDAS POR HONGOS

 

Plaga del hongo, aphamyciasis, afanomicosis, peste del cangrejo de río

La plaga del hongo fue introducida en Europa con la introducción de crustáceos de agua dulce desde Norteamérica en 1860´s, y desde entonces se ha ido propagando producto de otras introducciones, lo que ha llevado a la desaparición de muchas poblaciones nativas europeas. Producida por el hongo Oomycete Aphanomyces astaci,  causa enfermedad y mortalidad en muchas especies de cangrejos de  río (Unestam, 1975). En especies americanas causa infección crónica, que puede volverse letal en condiciones de estrés. En el resto de las especies causa la muerte en el 100% de los casos. La infección comienza sobre la cutícula no esclerotizada. Las zoosporas germinan y producen un micelio aseptado que rápidamente crece dentro de la cutícula, hasta alcanzar la cavidad corporal interna (Diéguez-Uribeondo, 1998). Los signos son variables, dependiendo de la relación entre la severidad de la infección con la temperatura en que ésta ocurre (Alderman y Polglase, 1988). Si un gran número de esporas está presente, la muerte es rápida y el animal muestra pocos signos como emblanquecimiento de la musculatura abdominal en áreas severamente afectadas. Si están presentes pocas esporas la infección procede en forma más lenta y generalmente se evidencia por la melanización del exoesqueleto. En estados avanzados hay pérdida de coordinación y parálisis. Se sospecha que una neurotoxina contribuye a estos signos de enfermedad (Edgerton et al., 2002).

 

La infección de los tejidos por A. astaci resulta en la liberación de compuestos fenólicos, involucrados en la reacción de melanización que ocurre alrededor de las hifas dentro de la cutícula. La observación por microscopía óptica de partes de la cutícula abdominal blanda revela las típicas hifas aseptadas de 7-10 µm de diámetro (Cerenius y Söderhall, 1992).

 

Infección por Fusarium

Para los camarones de agua dulce este hongo es considerado un patógeno oportunista, causando infección después de un episodio de estrés. Entre las especies de Fusarium que los afectan se han descrito a F. solani, F. oxysporum, F. tabacinum, F. roseum var. culmorum. La enfermedad puede ser relativamente lenta en desarrollarse. La muerte se atribuye a alteraciones fisiológicas durante o después del proceso de muda (ecdisis), exotoxinas producidas por el hongo y perturbaciones en la presión osmótica y concentración iónica de cloro y sodio en la hemolinfa. En algunos hospederos la infección por Fusarium spp. resulta en lesiones en la cutícula, branquias y hemocele. Una reacción de melanización ocurre alrededor de las hifas, lo que produce grandes áreas de color café en la cutícula y una intensa reacción celular en los tejidos subyacentes, esta condición ha llevado a que esta enfermedad se le conozca como “brown abdomen disease” (Chinain y Vey, 1988). Las agregaciones de hemocitos llevan a la formación de grandes encapsulaciones o granulomas. En las branquias se presentan puntos café y cambios difusos en el epitelio branquial  (Maestracci y Vey, 1987).

 

Infección fúngica de huevos de cangrejo de río

Causada por Saprolegnia sp. y otros oomicetos. Muchos oomicetos son parásitos especializados de masas de huevos y embriones, y pueden infectar los huevos de varias especies de crustáceos (Unestam, 1973).  Saprolegnia sp. invade los huevos muertos y luego crece sobre huevos viables en la misma masa de huevos o infecta la masa de huevos de otro individuo por medio de esporas (Vey, 1986). También se ha demostrado que puede afectar a larvas moribundas. Puede resultar en un 100% de mortalidad de huevos (Edgerton et al., 2002).

 

Otras infecciones fúngicas

Los hongos pertenecientes a los géneros Saprolegnia, Aphanomyces, Achyla y Trichosporum y hongos tricomicetos son frecuentes patógenos oportunistas en los camarones de río. La infección por estos hongos se asocia a una mala calidad del agua y condiciones de manejo. Generalmente infectan regiones blandas de la cutícula o heridas (Edgerton, 2004). El diagnóstico de S. parasitica y T. beigelii se realiza mediante cultivo y microscopía óptica de preparaciones frescas (Cerenius et al., 1987).  S. parasitica puede causar lesiones melanizadas en la cutícula (Söderhäll et al., 1991).

 

ENFERMEDADES PRODUCIDAS POR VIRUS

 

Virus de la necrosis pancreática Infecciosa (o “Infectious pancreatic necrosis virus”) (IPNV)

El IPNV causa una enfermedad aguda en los salmónidos. Es un birnavirus. La cepa Sp de IPNV fue experimentalmente transmitida al camarón de río europeo Astacus astacus. Los ejemplares infectados excretaron continuamente el virus, pudiendo aislarse de la hemolinfa después de un año post-inoculación. Los camarones infectados no presentaron signos clínicos, no obstante, altos títulos de IPNV pudieron aislarse de todos los tejidos de A. astacus. No se observó histopatología o citología. Sin embargo, se observó IPNV en gránulos de hemocitos. (Edgerton et al., 2002).

 

Virus del síndrome de la Mancha Blanca (o “White spot syndrome virus”) (WSSV)

Este virus descrito por primera vez en el Este de Asia en 1992 se ha dispersado rápidamente al Sureste Asiático y América Latina, causando grandes daños económicos. El WSSV es miembro del género Whispovirus dentro de una nueva familia de virus llamado Nimaviridae (Vlak, et al., 2002). El WSSV infecta muchas especies de camarones penaeidos (Chou et al, 1995), al igual que muchas especies de crustáceos no penaeidos incluyendo a las gambas, cangrejos de río y camarones marinos (Lo et al., 1996). El WSSV infecta los hemocitos y otros tejidos de origen mesodérmico y ectodérmico, especialmente la epidermis cuticular. Es común la encapsulación de hemocitos en tejidos que experimentan necrosis debido a infecciones por WSSV. El núcleo infectado por WSSV se observa hipertrófico, con cromatina marginada y contiene inclusiones levemente eosinofílicas a fuertemente basofílicas. Los signos clínicos incluyen decoloración y emblandecimiento del exoesqueleto, primariamente del caparazón y ocasionalmente en quelípedos. Se desarrollan pequeños puntos blancos característicos en la superficie interior de la cutícula del caparazón y apéndices de los individuos infectados, que también se presentan letárgicos (Chou et al, 1995).

 

Virus Baciliforme de Cherax quadricarinatus (o “Cherax quadricarinatus bacilliform virus”) (CqBV)

El CqBV fue el primer virus encontrado infectando naturalmente a camarones de río. Afecta a C. quadricarinatus silvestres y en cultivo en Australia (Anderson y Prior, 1992). También se ha introducido a EEUU (Groff et al., 1993) y Ecuador (Romero y Jiménez, 2002). Este virus se ha asociado con mortalidades en poblaciones en cultivo y poblaciones infectadas experimentalmente. Es, sin embargo, considerado de poca virulencia, ya que no se han observado mortalidades epizoóticas en granjas con una alta prevalencia del virus (Edgerton et al., 2002). Los individuos altamente infectados se presentan letárgicos, tienen una repuesta de batimiento de cola disminuida o ausente, y son incapaces de enderezarse cuando se les coloca sobre sus espaldas (Edgerton et al., 2002). Se sospecha la presencia de este virus en Chile ya que se ha detectado mediante microscopía óptica y electrónica en poblaciones confinadas de C. quadricarinatus importadas desde México (Venegas, comunicación personal1).

 

ENFERMEDADES PRODUCIDAS POR PARÁSITOS PROTISTAS

 

Microsporidiosis, cola de algodón, albinos o camarón de porcelana

Agentes causales de la microsporidiosis son especies de Thelohania spp., Pleistophora spp., Ameson sp., y Vavraia parastacida. Los microsporidios son parásitos intracelulares miotrópicos pertenecientes al phylum protista Microspora, infectan muchos vertebrados e invertebrados y son comunes en los camarones de agua dulce. Se le ha llamado a la microsporidiosis la enfermedad más significativa de los camarones de río a nivel global, sin considerar la plaga del hongo (Alderman et al., 1988). Conglomerados de esporas de microsporidios, junto con otros estadios del parásito ocupan un área específica como el centro de las fibras musculares, sin infectar los márgenes. Los tejidos infectados están típicamente inflamados. Se han observado esporas de Thelohania spp. en el corazón, gónada, tejido conectivo, tejido nervioso y hemolinfa.  Los signos evidentes de microsporidiosis incluyen letargia, y opacidad sistémica de la musculatura. En etapas avanzadas de infección, toda la musculatura abdominal es de un color blanco-tiza en vez de traslúcida; por esto a los camarones afectados se les llama comúnmente albinos, cola de algodón o de porcelana. Estados tempranos de infección típicamente presentan opacidad multifocal de la musculatura (Edgerton et al., 2002). La importancia de esta enfermedad radica en que al afectar la musculatura abdominal, que es la parte comestible y comercializable, se inhabilita la comercialización de los individuos afectados.

 

ORGANISMOS EPIBIONTES DEL “FOULING”

Se le denomina “fouling” al recubrimiento de la cutícula, tanto del exoesqueleto, como de las branquias, por materia orgánica y organismos de diferentes phylum. Se describe a un amplio rango de ectocomensales o ectosimbiontes que conforman el “fouling” de los camarones de río. Estos grupos incluyen a los ciliados peritricos, ciliados apostomados, ciliados succionadores, temnocefálidos, nematodos de vida libre, braquiobdélidos y ostrácodos. Para el parastácido chileno S. spinifrons se ha reportado la presencia del epibionte Temnocephala chilensis (Platyhelminthes, Temnocephalida), Stratiodrilus platensis (Annelida, Histriobdellidae) y Operculigera asymmetrica (Ciliophora, Peritricha, Lagenophryidae) (Saltarini, 2002). (Saltarini, 2002). Otros organismos epibiontes que se citan para los parastácidos incluyen a algas, copépodos, rotíferos y poliquetos (Edgerton, 2002).

 

Conclusiones

La astacicultura es una actividad económica que recién comienza a desarrollarse en Chile. Dependiendo del tipo de producción, el cultivo de los cangrejos de río implica el manejo de ejemplares en densidades altas y en un ambiente artificial o no. Estos aspectos provocan un mayor riesgo de aparición de enfermedades.

 

Existen extensos reportes en la literatura científica de diversos agentes patógenos que afectan a las diferentes especies de cangrejos de río (“freshwater crayfish”) en el mundo.

 

Dentro de los patógenos más importantes y que afectan a estos crustáceos están la enfermedades producidas por hongos, de ellas la plaga del hongo es una enfermedad que ha producido grandes pérdidas en la industria astacicultora y en poblaciones silvestres de camarones de río en Europa. Otros microorganismos de importancia son los microsporidios, que provocan pérdidas económicas al afectar la musculatura de los cangrejos, impidiendo su comercialización. También se han reportado agentes bacterianos como agentes oportunistas, que pueden provocar mortalidad y pérdidas económicas. Del mismo modo existen reportes de agentes virales de  registro reciente, que se han asociado con mortalidades en Australia y Ecuador.

 

Para las especies chilenas de parastácidos no existe ningún registro de muerte masiva de ejemplares, ni tampoco de enfermedades. A la luz de esta información resulta importante que en nuestro país se realicen estudios sobre el estado sanitario de las especies de parastácidos, a fin de conocer qué patógenos podrían afectarlos y cómo controlarlos, ya que la industria del cultivo de estas especies es una realidad en nuestro país, aunque  a una pequeña escala, con especies introducidas y autóctonas, como el camarón de río del sur Samastacus spinifrons.

Referencias

ALDERMAN, D.J., POLGLASE, J.L. 1988. Pathogens, parasites and commensals. En:  EDGERTON, B., EVANS, L., STEPHENS, F., OVERSTREET R. 2002. Synopsis of freshwater crayfish diseases and commensal organisms. Aquaculture 206: 57-135.

 

ALVARADO, P. 1995. Factibilidad técnico-económica de un centro astacícola en el sur de Chile. Seminario de Título. Universidad de Los Lagos. Departamento de Acuicultura. 5-26. 107 p.

 

ANDERSON, I.G., y PRIOR, H.C. 1992. Baculovirus infections in the mud crab, Silla serrata, and a freshwater crayfish, Cherax quadricarinatus, from Australia. En:  EDGERTON, B., EVANS, L., STEPHENS, F., OVERSTREET R. 2002. Synopsis of freshwater crayfish diseases and commensal organisms. Aquaculture 206: 57-135.

 

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Agradecimientos

Le agradezco sinceramente a la Dra. PhD. Claudia Venegas Morales, Facultad de Ecología y Recursos Naturales, Universidad Andrés Bello, por su constante apoyo y ayuda en la realización de esta revisión bibliográfica y al Dr. Msc. Julio Larenas Herrera, Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias, Universidad de Chile,  por el valioso apoyo en la revisión crítica de este Manuscrito.

 

Recibido 30/noviembre/2005

Aceptado 15/mayo/2006

Editor Responsable Julio Larenas



[1] MV. PhD. Claudia Venegas.  Escuela de Medicina Veterinaria Universidad Andrés Bello, Facultad de Ecología y Recursos Naturales. Chile