Monografías Electrónicas de Patología Veterinaria Vol. 2 Nº 1- 2005; 34-59

ACTUALIZACIÓN  SOBRE ENFERMEDADES VIRALES DE LOS EQUINOS

P. Berríos

Sociedad Chilena de Infectología Veterinaria

pbetch19@yahoo.com

 
 

Encefalitis equina

 

La encefalitis equina es una enfermedad que afecta al caballo y hombre; es transmitida por insectos, siendo las aves silvestres y pequeños roedores el principal reservorio del virus. Los animales reservorios  son portadores asintomáticos. La enfermedad es adquirida por la picadura de un zancudo infectado.

 

Los virus que causan encefalitis en los equinos pertenecen al género Alphavirus de la familia Togaviridae. Corresponden a tres tipos de virus antigénicamente diferentes: encefalitis equina del este (EEE), del oeste  (EEO) y venezolana (EEV). Los dos primeros fueron aislados en los estados del este y oeste de USA, y el tercero en Venezuela. El primer caso de EEO fue descrito en Kansas, USA en 1912 con una mortalidad de 30%. En 1933, la EEE se presentó en la costa oeste de USA con una mortalidad de 90%.

 

La EEV se presentó en Venezuela entre 1936 y 1938. La infección humana causada por el virus EEV se detectó en 1952. Graves brotes de EEV ocurrieron en Venezuela y Guatemala entre 1962 y 1969.  En 1992 reapareció el virus EEV en la zona de Trujillo en Venezuela luego de 20 años de ausencia. La epizootia causó 10 muertos en un total de 26 casos. En 1993 hubo un brote en México por lo que se recomendó en USA la vacunación de los caballos que residían dentro de 40 millas del límite en los estados de California, Texas, New Mexico y Arizona (Wilson et al, 1995). En el brote epidémico en Colombia y Venezuela durante 1995 se afectaron aproximadamente 40.000 personas; no fue posible obtener datos precisos sobre cada epizootia de encefalitis equina (Revista Panamericana de Salud Pública. Temas de actualidad. 1999).

 

La encefalitis equina causada por alphavirus es considerada como zoonosis. La EEE causa esporádicamente casos de enfermedad neurológica a menudo fatal. La EEO es menos grave en el hombre. La EEV causa una enfermedad sistémica febril con un 1% de encefalitis; la mortalidad puede llegar a 20 - 30% en niños.

 

El virus EEV presenta cuatro subtipos de variable patogenicidad para los equinos. El subtipo 1 se asocia con epizootias de encefalitis en equinos; los otros subtipos circulan en roedores silvestres sin causar enfermedad en equinos. Estos virus pueden ser diferenciados por las pruebas serológicas de inhibición de la hemoaglutinación, fijación del complemento y seroneutralización.

 

La encefalitis causada por estos togavirus es clínicamente indistinguible. La EEE (Sleeping sickness) se caracteriza por fiebre y encefalomielitis que se manifiesta por parálisis de los labios y piernas y depresión. El período de incubación es de 3 a 12 días.  En la primera fase hay replicación viral visceral y fiebre, depresión y anorexia; el virus se elimina por aerosoles y orina. En la segunda fase el virus se localiza en el SNC y se manifiesta por parálisis en los labios y faringe, caída de los párpados e incoordinación. En la necropsia se observa neurofagia, manguitos perivasculares y gliosis en el SNC.  La enfermedad puede ser grave alcanzando un 90% de mortalidad. En el hemisferio norte la enfermedad es estacional y se presenta entre junio y octubre.

 

El virus EEE es transmitido por artrópodos chupadores de sangre principalmente zancudos (Culiseta melanura, Culex tarsalis, Aedes sollicitans, Aedes vexans, Coquilettidia perturbans), lo que implica que la enfermedad sea estacional. El ciclo de infección se inicia en animales o aves silvestres como el mirlo los que actúan como  principales reservorios del virus para los zancudos en los que el virus se multiplica y persiste durante toda la vida.

 

Hombres y caballos pueden ser accidentalmente huéspedes finales, aunque no perpetúan la infección debido a que la viremia es transitoria. La mayoría de la infecciones en el hombre son asintomáticos. Los terneros y cerdos pueden ser infectados.  Los faisanes y el pato Pekín son susceptibles a estos virus. Culebras (“Garter snakes”), ranas y tortugas pueden albergar virus EEO el que puede sobrevivir a la hibernación. Casos de EEE y EEO han sido detectados en perros sospechosos de rabia.

La patogenicidad del virus EEO es similar a la del virus EEE aunque es menos grave alcanzando una mortalidad de 20 a 50%.  El virus EEV actúa en forma diferente ya que la viremia es alta a las 24 a 48 horas de la infección persistiendo 2 a 4 días, junto con fiebre y anorexia. Posteriormente aparecen los síntomas de encefalitis. La muerte ocurre una semana después. La mortalidad es de 40 a 80%. Los caballos con alta viremia proveen a los zancudos de sangre infectada, constituyendo reservorios del virus al menos durante la epizootia de encefalitis.

 

El diagnóstico se realiza a partir de muestras de cerebro de animales muertos que se inoculan por vía intracerebral en ratones lactantes o adultos y en pollitos, también en la cavidad alantoidea de embriones de pollo. El virus es hemoaglutinante y se tipifica por inhibición de la hemoaglutinación. Además produce efecto citopático en cultivos celulares de embrión de pollo o de pato y en células BHK. La seroconversión se detecta mediante seroneutralización, fijación del complemento e inhibición de la hemoaglutinación.

 

La prevención y control se facilita en el caso de la EEE y EEO porque no hay infección por contacto entre equinos y porque la presencia de anticuerpos específicos no indica  estado de portador, por lo tanto no hay bases para restringir la importación de animales desde regiones en que estas virosis existen. En el caso de la EEV es importante controlar el movimiento de animales desde áreas donde existe esta infección. El control de insectos vectores mediante insecticidas (malathion, piretrinas sintéticas) aplicados vía aérea, ha sido útil en el control de la EEV. Además de controlar a los insectos las medidas de control deben incluir drenaje y aplicación de insecticidas en las áreas infestadas por mosquitos. Durante los brotes de encefalitis equina se aconseja retirar a los caballos de los campos de pastoreo y mantenerlos en sus establos.

 

El uso de vacunas trivalentes inactivadas con formalina permite establecer una adecuada protección contra estos tres virus. La vacunación consiste en aplicar dos dosis separadas por un intervalo de 3 a 4 semanas. Los animales deben ser vacunados anualmente o antes del verano. Si los potrillos se vacunan antes de los 6 meses de edad, deben ser revacunados a los 12 meses de edad. En algunos países  se  usan  vacunas  preparadas  con  virus  vivo  modificado  (EEV cepa TC-83) (Wilson et al., 1995). Las vacunas deben ser administradas un mes antes de la estación de los  mosquitos y repetirse antes del año cuando la estación es prolongada. En áreas donde la actividad del mosquito dura todo el año los potrillos deben vacunarse a los 3, 4 y 6 meses de edad, y posteriormente una vez al año.

 

La EEV fue controlada en  América Central, México y Texas a través del uso combinado de vacunación, aplicación aérea de insecticidas y análisis epidemiológico de las actividades realizadas.

 

Recientemente se describen 36 focos EEE en Panamá en el límite con Colombia, con 46 caballos muertos, con un cuadro nervioso caracterizado por rigidez, tortícolis, rechinar de dientes, respiración abdominal y fiebre. En 1995, en Colombia y Venezuela el virus EEE afectó a más de 40.000 personas con 46 muertos. En 1998 en Colombia sólo afectó a equinos. En 2001 sólo en humanos en Barranca Bermeja. En Antioquia afectó a 310 caballos con 24 muertos.

 

En Chile no existen antecedentes sobre  casos de encefalitis equina.